Deportivo Viedma cerró su segunda gira de la temporada con una derrota ante un Lanús implacable, que se impuso por 97-74. El encuentro comenzó equilibrado, con un Depo firme y competitivo, pero el local ajustó su funcionamiento y terminó adueñándose del partido.
A pesar del resultado, el conjunto rionegrino transita una campaña exigente, con seis derrotas y tres triunfos en lo que va de la temporada.
Los primeros minutos fueron de alto nivel ofensivo para ambos equipos, con gran efectividad y un destacado aporte desde el perímetro. Sin embargo, Lanús logró fortalecer su defensa y tomó distancia para cerrar el primer cuarto 28-18.
En el segundo período, Deportivo Viedma mostró buen juego colectivo y transiciones rápidas, manteniéndose en ritmo e intentando acercarse en el marcador. Aunque logró descontar, no consiguió empatar. El descanso encontró al local al frente por 50-44 (parcial 22-26).
Tras el entretiempo, el Granate salió con una notable confianza y encadenó una racha de 16 puntos consecutivos, mientras que Viedma apenas sumó 2. La diferencia trepó a 20 puntos (66-46) en los primeros cinco minutos. Aun así, el Depo reaccionó: ajustó la defensa y atacó con mayor decisión para achicar la brecha. El tercer cuarto terminó 75-62 (parcial 25-18).
En el tramo final, Lanús mantuvo su dominio, selló una actuación contundente (logrando sacar una máxima de 29 puntos 97-68) y se quedó con el triunfo por 97-74, dejando un cierre amargo para el equipo de la capital rionegrina, que ya piensa en dar vuelta la página.
Ahora, los dirigidos por Guillermo Bogliacino regresan a Viedma para disputar cuatro partidos consecutivos como locales, una oportunidad clave para reencontrarse con la victoria y seguir creciendo.
En Lanús se destacaron Lucio Reinaudi con 16 puntos (T2 2/4, T3 4/8, Reb 4) y también con 16 Henry Merchant (T2 7/13, TL 2/3, Reb 8).
Por el lado de Deportivo Viedma el goleador del partido Luciano Cáceres sumó 17 puntos (T2 4/5, T3 3/8) y lo acompañó Valentín Lengyel con 12 tantos anotados (T3 4/6, Reb 2).







